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martes, 29 de enero de 2013

¿DELACIÓN PRO EDUCACIÓN?


Hace ya varios años me ocurrió en Viena un hecho que me marcó y me hizo cambiar de actitud. Como fumador que era, y acostumbrado a mi ciudad natal, durante un paseo por el centro de la ciudad al finalizar mi cigarrillo y de forma prácticamente autómata tiré la colilla al suelo. Tras no más de cinco pasos, un hombre de mediana edad y elegantemente vestido me agarró con suavidad del brazo y con su mirada me señaló la colilla recién depositada sobre el blanco suelo. No dijo nada, sólo me miró y giró su cabeza indicándome con los ojos los restos del cigarrillo. Lo entendí a la primera, le pedí perdón, retrocedí sobre mis pasos, recogí la basura por mi lanzada y me aproximé a la papelera más cercana para depositarlo. Tras esto, le busqué de nuevo con la mirada y le di las gracias.

Un transeúnte, un vecino, un ciudadano normal había decidido actuar ante un hecho que consideró inapropiado, y con toda la razón del mundo. ¿Persona entrometida? , creo que no, y a mí, en particular me dio una lección de civismo.

Algo parecido traté de hacer hace unos días.

Una tarde lluviosa y ya oscura (típico día de invierno en Bilbao), al entrar con mi vehículo en el garaje de mi casa vi como una furgoneta de grandes dimensiones ocupaba de forma incorrecta el 100 % de un paso de cebra, no había nadie dentro. Por supuesto, mis pensamientos y palabras no fueron nada agradables (iba solo en el coche) acordándome del gentil conductor de la susodicha furgoneta. Entré en el garaje, aparqué, saqué la multitud de bolsas del colegio de mis tres hijos y salí. Pasarían no menos de 7 minutos, y allí seguía la furgoneta.

Decidí esperar al conductor, basándome en la experiencia de Viena, me veía en la obligación moral de recriminar dicha conducta independientemente de la reacción del destinatario de la reprimenda; ¿Se daría cuenta y se disculparía?, ¿pasaría de mis palabras? O lo que es peor ¿se mostraría violento?.

Durante ese tiempo de espera, veía como la gente hacía esfuerzos para cruzar con cuidado, asomaba levemente la cabeza para ver si venía algún coche y cruzar a toda velocidad. Pero en un momento, una madre con su hija de unos nueve años de la mano se dispusieron a cruzar, la madre paró y se asomó, ¡¡¡ pero la hija no paró y avanzó un solo paso por delante de su madre!!!, se escuchó un frenazo sobre el mojado suelo, y un Peugeot negro paró a escaso centímetros de la menor, menudo grito de susto soltaron la madre y la hija.

APUNTO DE VER EN DIRECTO UN ATROPELLO POR LA NEGLICENCIA DE UN CONDUCTOR EGOISTA

Aquel hecho me enfureció, y decidí llamar a la policía Municipal por su hubiera una patrulla cerca que llegara a tiempo de sancionar a la furgoneta. Subí un momento a casa a dejar las bolsas y bajé de nuevo, la furgoneta ya se había ido.





Me sentí un poco fastidiado, ni llegó la patrulla ni pude recriminar al conductor su actitud. Así que decidí volver a llamar a la policía municipal y contarles lo ocurrido, y transmitirles mi duda si como particular podía poner una denuncia, al contestarme que si, volví a coger el coche y me dirigí a la comisaría.
Si sólo hubiera sido estar mal aparcado ocupando el paso de cebra, mi actitud hubiera sido sólo recriminatoria, pero al ver que por pocos centímetros no hubo un atropello, decidí acudir a poner la denuncia.

Es cierto que en la comisaría no tenían claro cómo actuar, parece ser que no es habitual que un particular acuda a denunciar este tipo de actuaciones, pero al final, adjuntando las fotografías y una detallada descripción de los hechos, se hizo la denuncia.




Sinceramente, desconozco si la denuncia saldrá adelante o no. Si la más de una hora de reloj que me llevó toda la gestión tendrá su efecto o no. O lo más importante, si ese desaprensivo conductor repetirá de nuevo su “hazaña” o no, pero yo me quedé mucho más tranquilo.

¿Chivato? , ¿Delator?... ¿Acaso me creo Harry el sucio…?, puede ser, no lo sé, pero sólo pensar que esa madre e hija podían haber sido mi mujer y mi pequeña, y que por una actitud totalmente egoísta, asocial, maleducada, ilegal e ilógica podía haber terminado en tragedia me hizo tomar esa decisión.



5 comentarios:

  1. Si todos hiciéramos eso, seguro que terminábamos con gran parte de los accidentes, no sólo de los peuqños, también de los adultos. En este pais educación cero, sólo funcionamos por el "palo", ¿me ponen multa? entonces no lo hago, ¿Me ponen multa y no hay nadie? esntonces me lo salto. La sociedad es la que debe pedir cumplir con las normas y con la seguridad. Con acciones como ésta seguro que se consigue más que con 50 multas. Ánimo, magnífico artículo y mejor ejemplo

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  2. ¡Enhorabuena!, ojala todos tuviéramos el mismo sentido de la responsabilidad y el respeto hacia los demás. Además aquellos que vulneran los derechos de los demás también deberían estar agradecidos por el hecho de que alguien les recuerde que hay otras formas de hacer las cosas.

    Felicidades por tu actuación, saludos.

    Macarena.

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  3. ¡¡¡ Si, SI Y SI !!!Siempre estamos pidiendo a las autoridades que actúen ante situaciones parecidas, pero debemos ser todos los que poco a poco vayamos cambiando ciertas actitudes. La sociedad es la responsable de muchos actos incívicos, directamente, por que o los consentimos o simplemente miramos hacia otro lado con un "conmigo no va el tema". La libertad no es libertinaje.

    Magnífica acción, me apunto a hacer cosas parecidas, gracias por tu ejemplo

    un Abrazo

    Carmen
    Madrid

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  4. Creo que hiciste muy bien, Mikel. Desgraciadamente poca gente le hubiera dedicado todo el tiempo que tú sí le dedicaste.
    Me parece que el/la conductor(a) de esa furgoneta es muy muy egoísta, porque si por cualquier cosa tuviera la excusa de una cosa muy urgente que le obligara a estacionar ahí, por lo menos podía haberlo hecho 5 metros detrás o delante del paso de cebra. Su actitud hubiera sido mucho menos incívica de esa manera. Para mí demuestra, como bien dices, ser alguien muy asocial...

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  5. COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA


    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia.

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente.


    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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