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Bienvenidos al blog de la Asociación Nacional de Seguridad Infantil donde encontrarás consejos preventivos para familias y profesionales

miércoles, 4 de julio de 2018

Los ahogamientos: primera causa de mortalidad infantil

Todas las historias que protagonizan este post son reales, han sucedido en España en los últimos 5 años. Para proteger la privacidad de las familias hemos cambiado sus nombres.

María de 2 años disfrutó de su piscina situada en una casita pequeña en la costa andaluza. El mediodía se presentó con el hambre que acompaña la emoción del chapoteo y el cansancio se apoderó de su menudo cuerpo. Después de dar buena cuenta del plato, mamá la llevó a su camita para recuperarse y afrontar mejor la tórrida tarde estival. En sueños intuyó que mamá y papá también descansaban en su habitación ajenos a la tragedia que se avecinaba. Y es que María desafiando al calor o huyendo del mismo se deslizó en silencio de su cama con un objetivo claro: seguir un rato más de diversión y juegos acuáticos.  El final de la siesta para los padres de María no pudo ser más amargo al descubrir su pequeño y liviano cuerpo flotando en el agua, inerte, sin vida…

Teresa y Pedro están emocionados, inauguran un nuevo hogar que tanto esfuerzo les ha costado conseguir. Se sienten dichosos por ofrecerles a sus hijos un hogar más amplio, con jardín y piscina donde poder jugar al aire libre y refrescarse en los veranos de la meseta castellana. Y para celebrar esta novedad organiza una barbacoa con la que inaugurar su jardín. La lista de invitados es amplia (amigos, familia y muchos niños compañeros de juego de sus hijos). Por fin llegó el día. La barbacoa es regentada por Pedro al que acompañan otros amigos, mientras Teresa enseña la casa por tandas. Los niños que prefieren el agua al fuego y a otras innovaciones decorativas disfrutan de un mediodía radiante y ruidoso en un ir y venir de conversaciones y risas. En un momento alguien da la voz de alarma ¡Enrique no se mueve!. El más pequeño del grupo, el hermanito de uno de los compañeros de juego de los hijos de Teresa y de Pedro no juega, no respira, nadie sabe qué hacer para devolverlo a la vida, solo llamar a emergencias que intenta por todos los medios arrebatárselo de los brazos de Tánatos, pero Enrique ya no volverá a disfrutar de la casa de los amigos de sus padres, se quedó para siempre en sus aguas silenciosas, frías y apáticas.


Klaus y Anne acaban de aterrizar en las cálidas y luminosas Islas Baleares dejando atrás por unos días la fría y nebulosa Dinamarca. Sus pequeños se merecen unas vacaciones donde disfrutar de juegos y sol. El hotel es como en las fotos de la agencia con jardines, dos piscinas (una de ellas infantil) y animación día y noche, por si fuera poco un pequeño paseo los acerca a la playa de aguas cristalinas. Klaus y Anne se disponen a deshacer maletas en la habitación con vistas mientras los niños impacientes de agua disfrutan de la piscina atestada de otros huéspedes de todas las edades. Las indicaciones de Klaus y Anne son claras: cuida de tu hermano, no os mováis de esta piscina infantil. Pero los niños impacientes por descubrir el imponente tobogán cubierto reservado a los más mayores deciden hacer una escapada a la piscina principal. Disfrutan de la espectacular bajada, se deslizan con una sonrisa hasta el final, hasta el final de sus recién estrenadas vacaciones. Es el último momento de su corta vida, un tobogán cubierto y el esfuerzo del socorrista por devolverles al principio del túnel.

El verano en Madrid es maravilloso para un grupo de adolescentes de la misma comunidad de vecinos. La piscina de su edificio les permite disfrutar, refrescarse y socializar haciendo frente común. La piscina se encuentra vallada con puerta y cerradura. Tiene horario limitado pero los vecinos hacen la vista gorda ante la incipiente juventud. Empieza a oscurecer y es hora de volver a casa, cansados, mojados pero felices corren uno tras otro cada uno a su hogar pasando al lado de  Sofía y su pequeña Lucía de 4 años que acaban de llegar del centro comercial. Mientras mamá descarga la compra, acuerdan que Lucía disfrute de los columpios de la zona comunitaria, pero ¡solo un momento que aún tenemos que hacer la cena!  Sofía impaciente por la tardanza de la pequeña deja las bolsas y va a buscarla a la zona acordada pero Sofía no está sumergida en el aire que impulsa los columpios, una puerta abierta la deja flotando en el agua boca abajo sin aire, sin pulso. 


Daniel de 3 años era feliz en sus primeros días de vacaciones escolares, en unos meses dejaría la escuela de pequeños para convertirse no solo en alumno del cole de los mayores, sus padres también le habían explicado que en breve ejercería de hermano mayor de Mario, el bebé que crecía en la barriga de mamá. A todas estas novedades, Daniel se acostumbraba en casa de sus queridos abuelos, que además de ser más grande que la suya, tenía una preciosa piscina para el solo…por lo menos hasta que llegara su hermanito. Y el ansiado día llegó una mañana de verano, mamá y papá se despidieron de Daniel con la promesa de que volverían con el bebé en brazos. El pequeño distrajo las novedades como mejor saben hacer los niños: jugando y disfrutando de la piscina mientras los abuelos nerviosos ante la llegada de una nueva alegría para sus vidas, estaban pendientes del teléfono y otros quehaceres de bienvenida. Mario llegó al mundo a gritos, mientras Daniel se ahogaba en silencio.

Estas cinco historias son reales, han sucedido en España en los últimos años y aunque hemos variado los nombres reales, todas las personas tristemente protagonistas de cada una de ellas terminaron su relato con “solo fue un momento”, y seguramente antes de la tragedia en su cabeza asomó “a mí no me va a pasar”. Solo en el último año son 25 (aproximadamente) las historias como las de Daniel, Mario, Sofía, Lucía, Klaus, Anne, Teresa, Pedro,  María…detrás de cada una de ellas hay un silencio, el que va asociado al ahogamiento infantil, el que acompaña toda la vida a sus familias, a sus amigos, y a toda la sociedad, porque cada vida que se queda en el agua de forma evitable es una tragedia que debemos hacer nuestra, a la que debemos poner remedio y solo hay una forma de hacerlo: con prevención.

No podemos dejar de escribir una última historia, tan real como las anteriores pero menos difundida por…ser "atemporal".

Álvaro disfruta de las vacaciones de Navidad en casa, hace frio pero el sol de invierno calienta tímidamente la urbanización de casas adosadas muy parecidas entre ellas tan diferentes como sus habitantes. Roberto es el vecino de la familia de Álvaro, siempre atento y divertido con el pequeño, le deja jugar con un gran scalextrix y alguna consola, la casa de Roberto es la única de la urba que tiene piscina. Álvaro sabe cómo llegar hasta Roberto, el hueco entre los setos que separan sus casas es suficiente para el paso de su menudo cuerpo infantil.  Roberto no está en casa, pero Álvaro decide esperar a que llegue, el aburrimiento y el frío lo empujan a correr por el borde de la piscina, calentando los motores del coche que conducirá a través de los mandos de la consola de Roberto. Los padres de Álvaro llevan horas buscando a su hijo desaparecido, los servicios de emergencia del municipio despliegan todos sus efectivos, mientras el pequeño ha concluido su carrera  en el fondo frío de una piscina en invierno.

IMPORTANTE: Las piscinas son para el verano, la prevención para todo el año. No esperes a proteger tu piscina con los primeros días estivales, es muy posible que no llegues a tiempo.

PLAN DE MEJORA PARA LA PREVENCIÓN DEL AHOGAMIENTO INFANTIL

Sin cifras oficiales, solo con el recuento de víctimas a través de las noticias que nos llegan por los medios de comunicación gracias a aquellos servicios de emergencias que han tenido a bien difundirlos, cada año España vive una tragedia de víctimas en el medio acuático. Siendo el país europeo donde se ubican más piscinas por habitante y unas costas repletas de turistas que aprovechan el privilegio de un clima cálido, no debemos dejar pasar la oportunidad de mejorar la seguridad de toda la sociedad, reducir la cifra de víctimas no solo es el propósito de un plan de prevención contra el ahogamiento: sembrar la semilla de la prevención en el presente nos ofrecerá una sociedad con cultura preventiva en el futuro, concienciada con su seguridad y con la de los demás.
Los siguientes puntos pretenden ofrecer las líneas estratégicas y los mínimos para la consecución de los objetivos marcados
A. CAMPAÑAS DE PREVENCIÓN GUBERNAMENTALES
Las campañas de concienciación de tráfico para reducir la cifra de víctimas en nuestras carreteras se llevan realizando con grandes presupuestos al ser un problema de salud de gran magnitud. Con picos estacionales y campañas personalizadas en función de las costumbres del país: operación salida, seguimiento de transporte escolar, detección de alcohol y drogas, y por supuesto la obligatoriedad y control de los sistemas de retención infantil han conseguido concienciar a la sociedad y cambiar los hábitos irresponsables por los de prevención y seguridad al volante. 
En el caso de las víctimas por  ahogamientos, no se han tratado hasta el día de hoy con la misma consideración que las derivadas de la carretera. (¿Cuánto dinero cuesta un ahogado?). Han sido las entidades privadas las que movilizan y conciencian sin ningún apoyo gubernamental. El caso más reciente ha sido la campaña de la Asociación Nacional de Seguridad Infantil #OjOPequelaAgua cuya difusión en redes sociales con mensajes cortos, claros y concisos han conseguido más de mil millones de impactos y aparecer en todos los medios de comunicación gracias a la difusión de entidades privadas y personas anónimas. 


Con 500 víctimas mortales al año por ahogamiento y siendo el ahogamiento la PRIMERA CAUSA DE MORTALIDAD INFANTIL EN ESPAÑA se debe crear un plan de prevención que sume a los diferentes agentes públicos y privados para ofrecer a la sociedad la cultura preventiva que reduzca el número de víctimas por ahogamiento así como el elevado coste que suponen las vidas perdidas, las atenciones sanitarias y psicológicas para los que sobreviven y su entorno más cercano.


B. ESTABLECIMIENTO DE NORMATIVAS DE SEGURIDAD INFANTIL EN PISCINAS
Más de la mitad de ahogamientos infantiles en piscinas se producen en piscinas privadas ya sean unifamiliares o comunitarias. Por ello ofrecer a las familias información y recursos es fundamental. 
Siguiendo con el símil de la seguridad en el tráfico, la normativa de obligado cumplimiento exige que los niños menores de 135 cm vayan con un sistema de retención infantil adecuado a su talla y peso y homologado según los decretos establecidos. 
En este sentido existen acciones y equipamientos que siendo de obligado cumplimiento pueden obtener una reducción de hasta un 75% de ahogamientos, tal y como ya se ha demostrado en Francia con su célebre Ley Raffarin.


ACCIONES
  • Ofrecer a las familias un check list que evalúe los riesgos de forma que se pueda evitar que el niño acceda a la piscina sin supervisión adulta. Un análisis/evaluación de riesgos previo que nos permita:
  • Detectar los puntos críticos por donde un niño puede llegar sin percatarnos o ante un despiste
  • Establecer las soluciones correctas para conseguir el objetivo de prevención que perseguimos, además nos daremos cuenta de otros riesgos que no habríamos evaluado previamente, consiguiendo una prevención mucho más eficaz.
  • Determinar el punto o los puntos donde debo establecer dispositivos de seguridad (barreras de seguridad, alarmas, bloqueos de ventanas, etc.) que detengan al pequeño en su aventura.
  • Adecuar la información de medidas preventivas al usuario y a la evidencia científica, con un lenguaje claro y explícito donde se destierre por ejemplo ideas como que los sistemas de flotación evitan el ahogamiento, muchos ahogamientos infantiles han sucedido por la falsa seguridad que el uso de flotadores y manguitos ofrecen a los cuidadores cuando estos sistemas están diseñados para evitar mantener a los niños en brazos continuamente o adaptar la postura para las técnicas de aprendizaje, pero en ningún caso protegen frente al ahogamiento.

  • Así mismo formar a la población en primeros auxilios (maniobras de reanimación) salva vidas en general y a los más pequeños en particular, siendo un accidente donde la maniobra de actuación determina en segundos las consecuencias, no debemos dejar pasar este tipo de prevención.


EQUIPAMIENTOS: Sistemas de seguridad 
  • Vallado de piscina obligatorio en comunidades y piscinas privadas,  incluyendo las casas de alquiler vacacional, los hoteles, los campings, etc.
  • Bajo unas normas mínimas obligatorias de seguridad para evitar que el vallado en sí constituya un riesgo de lesión o sea un obstáculo fácilmente salvable por el niño con o sin apoyo de elementos como equipamientos (macetas, juguetes, etc). Normativa aplicable AFNOR NFP 90-306
  • Las puertas deben disponer de cierre de seguridad automático para evitar que en ningún caso se quede abierta por descuido. (IMPRESCINDIBLE en piscinas comunitarias)
  • El sistema de apertura y cierre de la valla de la piscina no puede ser accesible ni manipulable por un niño.
  • La valla de piscina y todos los elementos que la componen NO pueden ser lesivos por si solos, las piezas estarán fabricadas con el objetivo de evitar cortes y heridas en caso de que el niño intente saltarla.
  • La piscina debe quedar completamente cubierta en todo su perímetro ya sea por la valla de seguridad en su totalidad o por la valla y los muros que al contienen.
  • La altura mínima de la valla de piscina debe ser de 1,20 m desde el suelo.
  • La valla de piscina no debe contener elementos que faciliten sobrepasarla, como travesaños o barrotes horizontales escalables, además en ningún caso se debe facilitar la escalada a través de otros objetos y elementos ajenos a la valla.
  • El vallado debe permitir ver el interior de la piscina


Como excepción algunas instalaciones que por diseño, proyección o construcción no pueden instalar el vallado de piscina con las normas mínimas establecidas se considerará otros tipos de equipamientos que persigan el mismo fin como son:
  • Alarmas de piscina
  • Cobertores

En ambos casos estos sistemas deben acogerse a normativa aplicable y estándares de seguridad (CE) que permitan al usuario conocer el funcionamiento y ofrecer la confianza adecuada para evitar el error que por el riesgo que evita podría tener consecuencias fatales y siempre que se apliquen acciones previas como es el check list de seguridad para evitar que el niño pueda llegar a la piscina sin supervisión.

En definitiva URGE un plan de prevención de ahogamientos infantiles, las administraciones no pueden seguir dando la espalda a la principal causa de mortalidad infantil. Volvemos a enlazar este post de hace 2 años y que está más vigente que nunca!


Asociación Nacional de Seguridad Infantil. M Ángeles Miranda- Vicepresidenta- Campañas de Prevención. mail mailto:ma.miranda@seguridadinfantil.org.
Más información: Campaña de prevención de ahogamientos #OjOPequealAgua

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